Tristemente el tiempo que estuve en Cali volo. Diez dias no fueron suficientes para recapitular los casi dos años y medio de ausencia de mi tierra adorada.
Si bien resultaron siendo pocos los privilegiados (que soberbia!), la emocion de reencontrarme con mis viejos amigos y conocidos fue infinita.
Ver las caras de los compañeros de trabajo de la anterior empresa, de la gente de la U, de mis amigos de barrio y de mi propia familia causo en mi una alegria indescriptible. Que puteria estrechar su mano, ver sus rostros, abrazarles.
Esas sensaciones tan simples pero tan significativas se anhelan en demasia cuando se vive a la distancia. Yo ni corto ni perezoso aproveche a todo aquel que estuviera mal parqueado para asestarle un dejo de cariño.
Gracias a todos por sus atenciones, por sus manifestaciones de afecto, por su interes en mi causa. No hay mas que gratitud en mi hacia ustedes. Necesitaba repasar aquellas paginas del libro de mi vida.
No comments:
Post a Comment